Santoña
LA AMADA (Al-Mu´tamid)
¡Oh, mi elegida entre todos los seres humanos!
¡Oh estrella! ¡Oh luna!
¡Oh rama cuando camina,
oh gacela cuando mira!
¡Oh aliento del jardín, cuando
le agita la brisa de la aurora!
¡Oh dueña de una mirada lánguida,
que me encadena!
¿Cuando me curaré? ¡Por ti daría la vista y el oido!
Tu frescor aliviaría
la oscuridad de mi corazón,
paseos perdidos de Sevilla
Entre callejuelas estrechas,
del barrio de Santa Cruz,
se oyen cuerdas de guitarras,
del cante flamenco andaluz,
Redoblan al compás las palmas,
entre bulerías y rumbas,
taconeos que retumban
acompañando hasta el alba.
(de Francisco Rodríguez)